¿CÓMO LO HACEMOS?

La atención psicosocial de las personas en el marco de la reconstrucción, tiene cuatro modalidades: Individual, familiar, grupal y comunitaria; y se desarrollará en cuatro fases: contacto, diagnóstico psicosocial, intervención-acompañamiento y cierre.

Contacto

Se establece el primer contacto con la/s persona/s a través de visitas domiciliaria o entrevista de acogida en caso de remisión. Se acoge y da información sobre el las formas de atención, se realizan primeros auxilios psicológicos según el caso, se evalúan necesidades de atención en salud física o mental y remite a equipo psicosocial.

Diagnóstico psicosocial.

La caracterización se construirá con la participación de las personas y su propósito es identificar los daños e impactos psicosociales sufridos a nivel individual, familiar y comunitario desde el significado que éstos han tenido en los receptores de los hechos violentos o violatorios, como también identificar los recursos o capacidades propias que puedan fortalecerse para mitigar el daño en el plan de intervención.

Atención

La atención se desarrollará de acuerdo con el diagnóstico psicosocial y plan de intervención elaborado y será realizada por equipos interdisciplinarios de profesionales con entrenamiento y experiencia en atención psicosocial, comunitaria y legal con personas en situación de victimización o población vulnerable.

Cierre

Evaluación del proceso de intervención psicosocial individual, familiar o comunitaria, con participación de las personas, su familia, sus organizaciones y la comunidad en general.

NUESTROS LINEAMIENTOS.

1. Garantizar la dignificación y reconocimiento de las personas en situación de victimización y de sus necesidades psicosociales, de tal forma que el efecto de todas las acciones que se desarrollen con ellas contribuyan a su restablecimiento. Por lo tanto prevenir que no sean re-victimizadas.

2. Aplicación del enfoque diferencial.

3. Establecer, con la participación de las personas, la caracterización psicosocial de las comunidades, sus familias e individuos.

4. Construir un plan de intervención participativo, de acuerdo a las necesidades detectadas en el diagnóstico psicosocial.

5. Garantizar la implementación oportuna del plan de intervención construido.

6. Garantizar el seguimiento, monitoreo y evaluación de las acciones contempladas en los planes de intervención.

7. Garantizar el cumplimiento de los correctivos, si los hubiere, a las inconsistencias o falencias encontradas en el proceso de seguimiento y monitoreo.

NUESTROS OBJETIVOS.

  • Brindar apoyo psicológico y social orientado a disminuir el impacto emocional de las VGDH en los miembros de las personas, familias y comunidades atendidas.

  • Promover procesos de reconstrucción familiar y social.

  • Gestionar el fortalecimiento de capacidades locales institucionales y de procesos de organización y participación de la población atendida.

NUESTRO ENFOQUE.

El acompañamiento y la atención psicosocial que brinda el RMAPsi a las personas, familias y comunidades, se centra en un enfoque "psicosociogrupal", orientado a brindar apoyo psicológico y disminuir los desórdenes de orden somático, cognitivo, comportamental, relacional y afectivo, y en la posibilidad de establecer interacciones sociales para disminuir los impactos causados por el hecho de la victimización.

 

Así mismo se orienta hacia un enfoque "socio-comunitario", estableciendo que el impacto inicial se da por las alteraciones en el proyecto de vida de las personas, familias y comunidades que se ven afectadas por las situaciones de violencia y VGDH, y centra su aporte en la recuperación integral de las personas enmarcada en el entorno social, familiar y comunitario.

Por esta razón las estrategias, y procesos, están orientados bajo estos tres enfoques (psicoterapéutico, socioterapéutico y socio-comunitario). Son complementarios entre sí y cada uno presenta una forma diferente para la atención a las personas afectadas por las situaciones de violencia y VGDH, con diversas metodologías de intervención.

 

NUESTRAS ESTRATEGIAS.

Para el desarrollo de nuestros objetivos, las estrategias implementadas son:

  • Acompañamiento terapéutico con el cual se pretende mitigar el sufrimiento emocional de las personas, prevenir la aparición de trastornos psicológicos, fortaleciéndolas para que puedan restablecer sus proyectos de vida, reconstituyendo sus lazos familiares y vinculándose a procesos grupales que les permitan participar en la reivindicación de sus derechos, a partir de acciones de reparación integral.

  • Organización participativa de las personas atendidas, partiendo de la planeación e implementación de las estrategias desarrolladas, como elementos integrantes del acompañamiento psicosocial, que a partir del desarrollo de acciones específicas, se generan efectos e impactos que apoyen el cumplimiento de los tres objetivos. Así mismo se pretende fortalecer el tejido social y familiar; crear y afianzar redes de apoyo que estimulen la interacción entre los actores participantes; fomentar la solidaridad, el sentido de pertenencia, reconocimiento del trabajo en grupo; el restablecimiento de lazos de confianza, y la recuperación de la historia personal y social de los grupos involucrados, entre otros propósitos.

  • Capacitación, que impulse la reivindicación de los derechos humanos, que les fueron violados; al restablecimiento de su proyecto de vida; a la consolidación de procesos organizativos; a la reflexión sobre su situación actual; al manejo de conflictos que se presenten durante el proceso, y a la formulación de propuestas para el restablecimiento social, económico, cultural, etc.

  • Gestión interinstitucional, orientada a la coordinación y promoción de relaciones interinstitucionales con organizaciones locales, regionales, de carácter nacional, e internacional para que el acompañamiento psicosocial sea más integral; así mismo se promueve un análisis permanente del contexto, que permita que las estrategias de intervención den respuesta a las necesidades y requerimientos reales de la población objetivo.

ESFERAS DE ACOMPAÑAMIENTO Y ATENCIÓN.

Se establecen tres esferas: individual, familiar-grupal y comunitario los cuales pueden ser abordados simultáneamente, permitiendo la integración de los individuos y su comunidad y la promoción de procesos de desarrollo.

En estas tres esferas de trabajo se organizan grupos poblacionales (niños, jóvenes, adultos, personas de la tercera edad) que son establecidos según la priorización de los procesos de atención.

ACTIVIDADES Y ALCANCES.

Las actividades son diversas, dependiendo del nivel de impacto que genera el hecho violento en las personas, y de los efectos generados en los contextos donde se ubican las personas y familias. Para desarrollar el acompañamiento y la atención psicosocial la RMAAPsi implementa acciones y estrategias específicas con el fin de alcanzar los siguientes objetivos:

Objetivo 1 "Brindar Apoyo psicológico y social" orientado a disminuir el impacto emocional la violencia y las VGDH en las personas, familias y comunidades con que trabajamos.

Debido a los hechos violentos que han vivido las personas se encuentran con miedo, angustia, desconfianza, manifestaciones físicas, dolores psíquicos, desesperanza e incertidumbre por su situación y la de sus familias.

Para su atención se desarrollan estrategias y actividades enfocadas a la recuperación emocional individual, familiar y grupal, tales como: acompañamiento terapéutico individual; acompañamiento terapéutico grupal; talleres de elaboración de duelo; talleres de auto-ayuda en temas como miedo, autoestima y proyecto de vida; remisión a centros especializados a las personas que requieran ayuda psiquiátrica o psicológica, y encuentros vivenciales.

Objetivo 2 "Promover procesos de reconstrucción familiar y social".

Las situaciones de violencia y VGDH generan profundos impactos psicosociales.

 

Cuando las personas o las familias se ven impactadas por estos hechos, no sólo pierden propiedades y pertenencias, también pierden lazos afectivos y relaciones construidas en su entorno. Pierden las formas particulares de vivir y sentir la región, sus estilos de vida y prácticas cotidianas, antes compartidas con sus familiares y vecinos, al igual que el reconocimiento social de sus coterráneos. Así, las situaciones de violencia y violatorias de derechos humanos rompen el tejido social e institucional, transformando la identidad personal y social.

Algunas de las actividades desarrolladas para promover los procesos de reconstrucción familiar y social son las siguientes: terapia de familia, talleres en temas como identidad cultural, fortalecimiento de redes familiares y sociales, pautas de convivencia familiar y de comunicación entre sus miembros, de resolución de conflictos, jornadas de recreación e integración, reconstrucción de la memoria histórica, entre otras.

Objetivo 3 "Gestionar procesos orientados al fortalecimiento de capacidades locales institucionales y de procesos de organización y participación de población".

La atención a las personas en situación de victimización, debe trascender la ayuda humanitaria de emergencia, promoviendo procesos que tiendan a la sostenibilidad de la atención brindada, en cuanto a la recuperación emocional y al fortalecimiento de los procesos familiares y sociales, así como procesos que hagan posible el restablecimiento socioeconómico.

Para ello, se proponen actividades que contribuyan al fortalecimiento de capacidades locales existentes, con miras a la realización de actividades productivas (empresas asociativas de trabajo, cooperativas), que tiendan a su estabilidad económica favoreciendo procesos de arraigo y vinculación, mediante el acompañamiento solidario en la recuperación plena de sus derechos.

Algunas actividades desarrolladas para promover procesos orientados al fortalecimiento de capacidades locales institucionales y de procesos de organización y participación de la población desplazada, son las siguientes: capacitación sobre ser parte del comités locales; creación de comités, para organización de fechas especiales, deportivas, recreativas, de salud; convocatoria a entidades locales, para apoyar y complementar acciones del Programa de atención psicosocial; participación en espacios de coordinación interinstitucional que permitan la optimización de los recursos y de acciones integrales dirigidos a los beneficiarios; participación en instancias locales de planeación y evaluación de programas de atención a la población; orientación y capacitación de líderes, y apoyo a la creación y fortalecimiento de formas organizativas con grupos socio-comunitarios.

 

CONSIDERACIONES BÁSICAS.

  • Es necesario que el acompañamiento y la atención psicosocial den respuestas efectivas al diagnóstico previo realizado, sobre la problemática, necesidades e intereses de la población beneficiaria, evitando desarrollar procesos y acciones que sólo son de interés de los profesionales que las dinamizan.

  • Seleccionar profesionales que tengan la formación y experiencia necesarias para diseñar y realizar acciones en este campo. Además, se requiere que conozcan el ámbito de trabajo, las costumbres y aspectos culturales de la población beneficiaria, aspectos que deben ser evidenciados en el desarrollo del plan de acompañamiento e intervención psicosocial.

Vale la pena resaltar que el impacto que se logre depende de manera fundamental nivel de participación activa de las personas y comunidades en situación de victimización, en el diseño de sus propios planes y proyectos, en el nivel de confianza hacia las personas que brindan el acompañamiento, en los compromisos y en el nivel de apropiación que se logre, de tal forma que se permita a la población, continuar con sus procesos y desarrollo de su nuevo proyecto o plan de vida una vez termine el acompañamiento psicosocial.

© 2017 by Red Mexicana de Atención y Acompañamiento Psicosocial

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